20100320

Cuestión de aniversario.

A nadie le gusta perder. Eso de que lo importante es participar está bien para las fábulas, cuando el niño todavía no participa en ninguna competencia y la necesidad de ganar no le ha sido permitida todavía. Estaba preocupado por eso, porque mi equipo siga con vida en su primer campeonato.

Voz en off de un comentarista que se entrena en cualquier cancha no amateur de la ciudad. Desde los 5 hasta los 11 jugadores; en cancha de césped, de tierra y sintéticas; ha narrado partidos a lo largo y ancho de todo Quito; bajo la bendición de la virgen del panecillo y bajo la indiferencia de sus espaldas, como él mismo dice. Cuando sea viejo quiere ser como Bonafont y el Rey de la Cantera.

El cotejo está agonizando. El árbitro, como suspirando, ha dicho que quedan menos de dos minutos. El partido está empate y cualquiera de los dos equipos necesita de un Superman que se vaya con todo y deje comiendo césped sintético a uno de los arqueros. La clasificación de ambos depende de la jugada mágica de cualquier iluminado o de cualquier error de un defensa desamparado.
El Deportivo Único recupera el balón en la media cancha. Se juega para la banda izquierda, el jugador elude a uno y arrastra la marca. Tiene solo a su compañero en el borde del área, cambia de lado y el más joven del equipo define como si no fumase más tabacos que el más viejo de sus compañeros. Goool. Lo que viene es mero trámite, aquí, en este país donde nos encanta la burocracia.


Y antes de eso, tuve que soportar un día seco donde todo el tiempo pensé en un buen ceviche. Todo, luego de que el jueves ( no te ahueves?) me convertí por unas horas en un agente del caos, a mi manera, pero caos. Si el viernes 19 hubiese tenido la cabeza más despejada, me hubiese dado cuenta de la fecha y me hubiese dicho a mi mismo "hijue p#t@, cómo pasa el tiempo, tengo dos años de andar blogeando y yo aquí, leyendo novelas y viendo películas, sin hacer el post de rigor"
Y ahora, un poco atrasado, me acuerdo de cuando el blog era asisito, mientras con mi mano señalo una altura no mayor de 30 cm desde el piso. También me acuerdo de cómo era yo y de cómo soy en estos momentos, capaz y las personas deberían tener un blog para ir madurando de alguna forma. Ha pasado mucho desde que este espacio se abrió en la Web 2.0. Si les contara, bueno, tampoco tengo por qué contar mi vida, suficiente con lo que se me ocurre. Además, cuántas cosas pueden pasar en 730 días, intenten hacer sus propios cálculos.
Por hoy, además de jugarme la vida en un campeonato de fútbol 7, me juego lo que más quiero de mi vida en un lugar del Caribe y eso es lo que más me importa. Como dirían Jimmy Cliff y Desmond Dekker: You can get it if you really want. (porque en el Reggae we trust)
Y bueno, dos años de puro post, de despojarse de alguna forma de las ideas que la cabeza produce, ya sean buenas o malas, la intención es la que cuenta. NO, al carajo, hay que seguir ganando.
Feliz Aniversario, Cuentos Gráficos, que la magia de la tecnología nos permita seguir comunicándonos y dejando que lean y miren lo que hay que decir. Sopla las velas y que siga la función.

20100204

Como en las películas:orquídeas adaptadas.




Jessica Erazo, reportera de la sección judiciales en el Diario Tiempos de Quito. Hoy fue su primer día de vacaciones, le dieron un merecido descanso luego de que ganara el Gran Premio Primicia Noticiosa, una especie de Pulitzer a nivel ecuatoriano. Su reportaje sobre los ladrones de lápidas conmovió al jurado, se dice que ya hubo alguna productora interesada en el texto para que la historia sea llevada al cine.
Se despertó temprano y metió un poco de ropa, unos cuantos libros y dos botellas de aguardiente (eran suficientes para una semana bajo el desafiante sol de Esmeraldas) en su maleta. Se subió a su auto y empezó a abandonar Quito, la materia prima de su trabajo; pensaba que así mismo, como ella se cansaba de la ciudad y sus noticias, los dentistas se deben cansar de los dientes, los fotógrafos de la luz, los de la morgue de la muerte y las prostitutas de ellas mismo. Estuvo en la ruta por casi 50 kilómetros, se empezó a agotar y sabía que necesitaba un café. No quería ser la protagonista de uno de las historias de sus eruditos y filáticos competidores en otros diarios.
Paró en el primer lugar donde ofrecían algo, probablemente el único en lo que faltaba del largo trayecto hasta el siguiente pueblo. Pidió un café con galletas y también un cigarrillo. En una caseta, ubicada al frente del restaurante, se divisaba la ruta que se debía seguir para llegar a las cascadas del lugar. Cuando terminó de comer, se acercó más a aquel informativo y notó que también había un orquidiario. Pagó la entrada y se fue por el sendero, el tabaco lo dejó para después.
Desde pequeña le gustaban las orquídeas, decía que eran como ella; cuando creció, supo darle a ese gusto un significado convincente. Se puso a ver todas las que allí habían, minuciosamente, escabulliéndose en cada textura nueva que aparecía. Eran más de 2o de tipos de orquídeas. Cuando llegó a la última, luego de observar todas por más de una hora, sintió una extraña sensación. Sacó de su cartera la cuchara con la que siempre se ha rizado las pestañas y disimuladamente, como si hubiesen cámaras espiándola bajo alguna piedra, empezó a hacer lo necesario para llevarse a esa orquídea con ella. Cuando la estaba guardando en una funda, un norteamericano - un gringo con un machete !!- se le acercó con violencia. Ella, con las manos arriba y con la funda en una de ellas, pedía que no la maten, que ella podía volver a plantarla. Insistía que no quería ser parte de la sección judiciales de otros periódicos que no sean el suyo, ni como cadáver y peor como ladrona. Llorando, se sacó la funda de la mano y se la entregó al tipo rubio y calvo, lleno de lodo y que parecía no haber comido en mucho tiempo.
El gringo no supo qué decir, Jessica cogió el sendero de regreso a toda madre, como si estuviera alejándose de la muerte, de pronto, escuchó que más adelante alguien gritaba "hurry up". No le importó, siguió caminando. Casi al final del camino se topó otra vez con el gringo, era imposible, nunca le rebasó, y peor, cómo pudo haberse cambiado de ropa. Se ofuscó más, empezó a darle de manotazos y patadas.

- Ya te di la orquídea, qué más quieres, no quiero problemas, déjame en paz, por qué me haces esto, perdón, no soy una ladrona, me vas a volver loca.

Jessica le gritó más, fueron tres "no me jodas". El gemelo, con una mezcla de humor negro, de viveza criolla propia de esas tierras del norte y de estupidez, le dijo: I'm gonna fuck you ha.. ha.. Recibió un patazo en la entrepierna que le dejó incado, con las manos en el lugar del golpe, revolcándose en el piso. Jessica le dio otro pataso en la espalda, alzó la mirada, como buscando a alguien que le diera unos merecidos aplausos, y se fue corriendo.
Han pasado ya de eso tres semanas. A Jessica le han dado la suerte de entrevistar en exclusiva a los nuevos protagonistas de la sección judiciales de todos los medios. Será la encargada de indagar en la vida y en la psicología de dos gemelos norteamericanos que acabaron con la vida de 7 personas en las playas esmeraldeñas. Hasta ahora, lo más profundo que se sabe de ellos es que, luego de Irak, decidieron darse unas vacaciones en Ecuador. La reportera estrella hasta ahora no sabe nada de su nuevo trabajo, se ha quedado dormida, estaba soñando en ese extraño episodio de la orquídea.

Vulcanizando desde la mitad del mundo




20100117

La Guarandeña.

La reina de la ficción. Aparece cuando algún crimen se debe cometer. Sin balas, su expresión es suficiente como para que la pólvora explote. De fabricación nacional, totalmente artesanal pero tan letal como cualquier Magnum. Cualquier antagonista puede ser aniquilado en post producción, La Guarandeña hará su trabajo en el rodaje y todo se habrá hecho de acuerdo al plan.
A su haber, dos cortometrajes y algunas sesiones fotográficas. Una vez, se apoyaron en ella para robar un auto; pocos metros después el auto se quedó sin gasolina. En otra situación, el Comandante X la usó para someter a Lobezno en La Resistencia. Las granjeras la usaron para sus peleas, astro girl la sacó a pasear con las estrellas y el cartón fotográfico la usa siempre.
A pesar de su corta carrera, se habla de que formará parte del elenco de algunas historias que en cualquier momento aparecerán en imágenes. Se rumorea que será parte de un corto lleno de gansters, drogas y mafias familiares, a la vez, también es preparada para ser el detonante de una metáfora sobre el dinero con un nombre muy familiar para los ecuatorianos, Feriado Bancario.
Es que es seguro, La Guarandeña pone el ojo donde está la bala, ese es su secreto.




AL NATURAL