20090923

Como en los cosmos



A veces, las cosas suelen verse como juegos arcade. En dos dimensiones, en líneas rectas que terminan cuando se acaba el nivel, en juegos perdidos que claman porque insertes otra ficha
... fichita de mi cosmo.
Adelante, adelante, patada baja y gancho. Todo es cuestión de cómo armas tus combos, de cómo golpeas al enemigo. De cuándo decides llenarte de vida o quitarte lo poco que te queda de ella a cambio de algún elemento sorpresa: que suele presentarse en una caja con signo de interrogación o en un baúl con candado suelto.
Y moverte entre las distancias que te permite la pantalla, tomando como objetivo ir para un sólo lado. En mi caso: hacia la izquierda, porque soy zurdo y me gusta levantarme con ese pie. Ni retroceder, ni rendirse. Nunca, nunca jamás. Caminar saltando, regresar para tomar viada y saltar más alto. Coger todas las armas y todos los juguetes, salir a matar o a dar vida, salir a liberar o a torturar, salir a romper los muros y a buscar condecoraciones.
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Esperar el siguiente nivel con nervios por los nuevos riesgos, con la seguridad de que en tu bolsillo todavía quedan unos centavos, o unos cientos de sucres como en mis épocas, que te pueden ayudar a seguir trotando en esos escenarios donde sabes que siempre hay alguien adelante tuyo o que cualquier rato te pueden sorprender los que quedaron atrás.
Fin del juego. La máquina se desconecta y el record que dejaste se ha borrado hasta el día en que lo vuelvas a marcar.

TRAVELLING



20090814

fotos de un rodaje: LA RESISTENCIA

Las historias se cuentan, ese es su papel en este mundo. Lo que se tiene que decir será dicho y lo que no: pueda que se guarde en un lugar oscuro hasta que alguien vuelva para mostrarlo. Cada historia tiene su tiempo y su lugar; lo documental está ahí, esperando; la ficción aparece, sobresale en el momento en que se genera, conmueve, asusta, incomoda y hasta genera adrenalina en quienes la producen. Construir ese mundo que sustenta la ficción es más interesante que construir el mundo que sustenta la realidad. Podría perderme días enteros haciéndolo, tal vez así, llegue a vivir en un completo universo ficcionado.