20080416

La grata historia de cómo sacar el dedo

Para sacar el dedo se necesita: sutileza, una elegancia única al elegir el movimiento que hará nuestra mano y una fuerza indescriptible que la autoridad confiere.
Decodifique a un dedo que sobresale de la mano como señal de poder y anulación de cualquier tipo de comunicación vigente. Es imprescindible que todo el cuerpo colabore con la actitud. Por que sí; para sacar dedo es de lo más necesario tener actitud. Podrán llamarnos plazuelas, decirnos malcriadas, tacharnos de agresivas y quitarnos el saludo. Pero creame, si no se mete en el papel, puede quedar como un fracasado/a.
Lo más importante es la mirada. Esa arma que nunca falla cuando la sabemos usar. Hemos conquistado tantos hombres, desdichado a muchos y suplicado a otros con esos ojos que pueden decir hasta las más grandes palabrotas. No se olvide tampoco de la boca, tiene que adoptar una posición de total supremacía. Puede improvisar sonrisas irónicas o agradables, siempre podrá estar seguro/a de que estará agrediendo.
La práctica hace al maestro. Busque las víctimas más demandantes, no use este recurso como el último sino como el primero. Deje abierto el libreto a cualquier eventualidad, permanezca siempre alerta, porque puede recibir cualquier respuesta pasada de tono.
En ese caso, use la otra mano y repita el proceso...

4 comentarios:

María Elisa dijo...

jaja!! que buena descripción creo que alguna vez me decidi hacerlo y pues .. fue un fracaso.. Igrediente escencial la actitud!

Juan Pablo 6 dijo...

deberían todos sacar el dedo cuando crean necesario, basta de inhibiciones, liberen aunque sea su gestualidad

Alejo dijo...

el pañuelo también resalta mucho. Seguro es imprescindible a la hora de un choque.

Juan Pablo 6 dijo...

El pañuelo es actitud. Su referente de ley es Jessy, el de los Rippers.